Una parte importante del concepto que tenemos de nosotros mismos, es la imagen nuestra que tenemos proyectada en el cerebro. Hablar sobre la autoimagen es algo necesario cuando queremos hablar de autoestima.

Una parte importante del concepto que tenemos de nosotros mismos, es la imagen nuestra que tenemos proyectada en el cerebro. Hablar sobre la autoimagen es algo necesario cuando queremos hablar de autoestima.

Algo que es muy importante para nuestra salud mental, es disponer de una buena autoestima. Tener una autoestima sana, implica la necesidad de mimarse.
Tras ya varios capítulos donde hago referencia al autodiálogo, a la importancia que tiene pedir y escucharse a uno mismo, sigo por la misma línea, hablando de esta necesidad.


Buenísima pregunta la de qué es la felicidad. ¿Existirá una definición firme con la que estemos de acuerdo todos? O por el contrario, cada uno tendremos un concepto diferente…
Hace unos días encontrándome con amigos, alguien mencionó algo que de vez en cuando sucedía en su pareja, a lo que denominaba “efecto burbuja”.
Me gustó tanto el término, que me lo he apropiado y he decidido reflexionar sobre ello.
Llamaría Efecto Burbuja, a todos aquellos momentos en los que la persona necesita aislarse de los demás, con el objetivo de hablar consigo mismo.
Muchas veces me pregunto: de verdad, ¿existe la maldad en el ser humano?. ¿Existen personas malas?
Pienso que, la maldad existe, porque si no, no se podría calificar ciertos actos como malignos…
Pero, sin embargo, no creo que existan las personas malas. Creo que aquel ser humano que hace “el mal” de una forma intencionada, no es una persona “mala”, sino enferma.
¿Cómo nos afecta el trabajo sobre la manera de ser?
Hace días leía una artículo que trataba sobre la forma en que influye el trabajo del psicoterapeuta sobre su propia vida. Cómo llega a influir en su forma de actuar y sobre su propia personalidad. En él se comentaba, que tras años de ejercer la profesión de psicoterapeuta, la persona que ejerce una profesión como tal, consigue ser más tolerante y abierto a las distintas maneras en que se puede ver el mundo, al igual que a las distintas formas de ser que tiene el ser humano.
Al mismo tiempo, también comentaba la vulnerabilidad que llega a caracterizar tanto nuestra forma de ser. Cómo llega a generar en nosotros una hipersensibilidad que nos hace sentirnos muy vulnerables ante determinadas circunstancias de nuestra vida.


¿Psicoterapia o Farmacoterapia?
En la entrada anterior, hablaba de cómo combinar ambos tipos de tratamientos para conseguir los resultados más óptimos a la hora de ayudar al paciente.
Utilizaba el ejemplo de la depresión, por tratarse de uno de los motivos más frecuentes de consulta.
Pero, otro de estos motivos, es la ansiedad. ¿Cómo puedo compaginar el tratamiento farmacológico con el psicoterapéutico? ¿Ejercen un efecto complementario? ¿Existen distintos tipos de ansiedad que influyan en el tratamiento, como comentábamos en la depresión?
¿Psicoterapia o farmacoterapia? ¿Y es que tenemos que elegir?
Me refiero al hecho que por ser una, psicoterapeuta, no tengo por qué estar en contra del tratamiento con fármacos.


No nos puede resultar extraño escuchar, que en general, nos gusta recibir un reconocimiento por aquello que hacemos.
En el ámbito del trabajo, ese reconocimiento puede presentarse a modo de remuneración económica.
En ámbitos más personales, el reconocimiento puede plantearse a modo de cariño y atención por parte de los otros.


¿Os habéis dado cuenta la cantidad de veces que actuamos en la vida olvidándonos de esto? ¿Olvidándonos que vida no hay más que una?