Hace algunas semanas, hablábamos de la posibilidad de cambiar nuestro estado mental en tan sólo un instante. Lo hacíamos mediante centrar nuestra atención, en nuestra respiración. La respiración, algo puramente corporal, que necesitamos para vivir y a lo que vamos a aplicar toda nuestra atención. Por tanto, este ejemplo ayuda a explicar esa conexión cuerpo-mente.










